Por: Redacción La Palabra ​

Con el 99,94% de las mesas procesadas, «El Tigre» se impone ante Iván Cepeda por un estrecho margen y sepulta el modelo progresista de Gustavo Petro. ​BOGOTÁ — En una jornada electoral histórica y de máxima tensión, el candidato conservador Abelardo De la Espriella se coronó como el ganador de la segunda vuelta presidencial en Colombia, según los datos oficiales emitidos por la Registraduría Nacional en su conteo preliminar casi definitivo. ​Con el 99,94% de los centros de votación escrutados, De la Espriella obtuvo el 49,65% de los sufragios, superando por un margen milimétrico al senador de izquierda Iván Cepeda, aliado clave del mandatario saliente Gustavo Petro, quien alcanzó el 48,70%. La diferencia real entre ambos contrincantes se situó en poco más de 248.000 votos, lo que refleja un país profundamente polarizado. ​

El ascenso de «El Tigre»: De las pasarelas y los tribunales a la Casa de Nariño

​El triunfo de De la Espriella, un abogado y empresario de 47 años, representa un viraje absoluto en el panorama político colombiano. Apodado popularmente como “El Tigre”, el candidato de corte conservador logró capitalizar el descontento social apostando por un perfil de outsider. ​

Antes de lanzarse a la carrera por el cargo más importante de la nación, De la Espriella consolidó una notable fortuna a través de su firma de abogados y su posterior faceta como empresario, lanzando marcas propias de vino, ron y ropa de alta costura. ​

Claves de su campaña: Su propuesta de gobierno se blindó bajo la promesa de implementar «mano dura» contra las estructuras criminales y los grupos catalogados como narcoterroristas, además de la proyección de megacárceles de máxima seguridad, inspiradas abiertamente en el modelo penitenciario del mandatario salvadoreño Nayib Bukele.

​Impacto internacional y fin de una era ​

El triunfo del abogado no solo redefine el tablero interno, sino también la geopolítica de la región. De la Espriella contó durante la campaña con el respaldo explícito del expresidente estadounidense Donald Trump, lo que augura un realineamiento inmediato en las relaciones bilaterales con Washington. ​

Por su parte, la derrota de Iván Cepeda frena en seco la continuidad de las reformas del Pacto Histórico. Se espera que en las próximas horas la oposición defina si impugnará formalmente el resultado definitivo ante la mínima diferencia de votos reportada por la Registraduría.